EN VIVO Y DESCARGA

Vuelos a la Antártida: el proyecto fueguino que ya se convirtió en política de Estado

HeliUshuaia recibió la habilitación para realizar 14 operaciones aéreas hacia la Antártida entre septiembre y marzo de 2027. Su CEO, Osvaldo Mella, repasó los 12 años de gestiones, la recuperación de la Base Petrel, la burocracia nacional y el camino que llevó a que un proyecto nacido en Tierra del Fuego sea reconocido en el Tratado Antártico como política de Estado.

La habilitación llegó después de más de una década de insistencia. La Dirección Nacional del Antártico autorizó a HeliUshuaia a realizar 14 operaciones aéreas hacia la Antártida entre septiembre y finales de marzo de 2027, destinadas a capacitación, entrenamiento y asistencia sanitaria. Para Osvaldo Mella, CEO de la empresa, el logro tiene una dimensión histórica: “Este proyecto que estamos haciendo los fueguinos ya se ha tomado como política de Estado”, afirmó en FM Espectáculo 93.1.

El camino fue largo. Mella recordó que la empresa lleva más de 20 años operando en Tierra del Fuego y que hace más de 12 comenzaron a mirar la Antártida como objetivo. La dificultad era estructural: Argentina tenía una sola pista habilitada y altamente restringida. Todo requería permisos, autorizaciones y trámites que se acumulaban sin respuesta. La creación del Comando Conjunto Antártico en 2013 abrió una primera ventana. La recuperación de la Base Petrel, abandonada durante años, abrió otra.

Recién en 2024, cuando una empresa fueguina planteó la necesidad de generar conectividad antártica, apareció una oportunidad concreta. HeliUshuaia ingresó con un proyecto que no buscaba turismo, sino vuelos humanitarios y sanitarios. La empresa ya había invertido en conectividad patagónica y adquirió un jet para operar en el sur del continente. Pero el verdadero salto llegó con la compra del B200, el “Rey del Aire”, configurado como avión sanitario de alta complejidad, equipado con tecnología médica y respaldado por un convenio con la Clínica San Jorge.

La autorización inicial fue mínima: dos vuelos para capacitar tripulaciones y conocer la zona. Desde marzo hasta hace un mes, la aeronave estuvo en reformas para obtener todas las habilitaciones de la ANAC como avión sanitario. Con el avión listo, HeliUshuaia volvió a insistir. Ya no podían pedir permiso vuelo por vuelo. Necesitaban una operación constante para entrenar pilotos, médicos y enfermeros en un entorno donde el clima cambia minuto a minuto. La respuesta llegó: 14 vuelos entre septiembre y marzo de 2027.

Mella destacó que la Base Petrel avanza hacia convertirse en una base conjunta moderna, con una pista que permitirá operar aviones más grandes, como el Hércules. Su aeronave puede aterrizar en pistas no preparadas, pero la infraestructura en desarrollo abre un horizonte más amplio para la logística antártica argentina.

La burocracia fue otro desafío. “Al clima uno lo prevé, pero no sabe por dónde sale la burocracia”, dijo. Con la actual administración, aseguró, se redujeron trabas y hoy existe comunicación directa con la Dirección Nacional del Antártico y con el Comando Conjunto. En las reuniones del Tratado Antártico, Argentina ya mencionó que cuenta con un avión sanitario instalado en Ushuaia. El proyecto fueguino empezó a ser reconocido internacionalmente.

Sobre el futuro, Mella explicó que los 14 vuelos se definieron evaluando una operación cada 15 días. HeliUshuaia cuenta con escuela de vuelo, empresa de trabajo aéreo, transporte aéreo y transporte sanitario. Petrel, por ahora, es un aeródromo “apto denunciado”, sin todos los servicios, por lo que el avance debe ser gradual.

El empresario también habló del interés creciente por el turismo antártico por avión. Varias empresas quieren desarrollarlo, pero la decisión depende de la política antártica nacional y de los compromisos del Tratado Antártico. HeliUshuaia podría transportar entre 4 y 8 pasajeros, con un impacto mínimo, pero la discusión excede lo comercial.

Mella celebró el anuncio de la Base Naval Integrada y el Polo Logístico Antártico en Ushuaia. Lo definió como un proyecto de más de 30 años que podría transformar la matriz productiva de Tierra del Fuego. “Lo que nunca hubo fue claridad política de la provincia o de la Nación en estos desarrollos”, señaló.

También recordó que Argentina retrocedió en presencia antártica desde los años 80 y que es necesario que Tierra del Fuego vuelva a mirar la Antártida con otra perspectiva. Varias empresas locales colaboran desde hace años con donaciones y apoyo logístico, pero falta una visión estratégica sostenida.

HeliUshuaia sigue generando conectividad patagónica y antártica, con helicópteros disponibles para turismo, rescates y asistencia comunitaria. Sobre la propuesta de implementar un seguro para actividades de montaña, Mella destacó el trabajo ad honorem de la Comisión de Auxilio y la necesidad de que cualquier legislación se construya escuchando a quienes conocen el territorio y la operación.

El proyecto antártico ya está en marcha. Y, por primera vez, lo que comenzó como una iniciativa fueguina empieza a consolidarse como política de Estado.