En diálogo con C5N, el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, respaldó la construcción de la Base Naval Integrada pero advirtió que el proyecto debe ser plenamente argentino y responder a los intereses nacionales. Señaló que la obra se inició en 2022, quedó detenida con apenas un 10% de avance y ahora vuelve a escena sin haber convocado a las autoridades fueguinas. En un contexto marcado por tensiones internacionales, explotación de recursos en Malvinas y movimientos estratégicos de potencias extranjeras, Vuoto reclamó: “Queremos saber los recursos de dónde salen, de qué se trata, cómo va a venir y cómo va a impactar”.
El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, planteó que la discusión sobre la Base Naval Integrada no puede limitarse al plano militar. Lo que está en juego —advirtió— es mucho más profundo: los recursos estratégicos del Atlántico Sur, la logística antártica, el control del Mar Argentino y la soberanía sobre un territorio clave para el país.
“Tiene que ver con nuestros héroes, con los que dejaron la vida, y también con los recursos de los argentinos y las argentinas”, afirmó al referirse a la cuestión Malvinas y a la explotación petrolera y pesquera en la región.
Vuoto respaldó la construcción de la Base Naval Integrada, recordando que Ushuaia ya cuenta con una base que cumple un rol central en la logística antártica. Pero fue categórico: la infraestructura debe estar bajo conducción argentina, sin injerencias externas y con una planificación que incluya a la provincia y al municipio.
El intendente recordó que la obra comenzó en 2022, durante la gestión del ministro Jorge Taiana, y alcanzó apenas un 10% de ejecución antes de quedar detenida. El proyecto estuvo incluido en tres presupuestos nacionales, pero nunca avanzó. Ahora, tras dos años de parálisis, el Gobierno nacional vuelve a instalarlo como prioridad sin haber convocado a las autoridades fueguinas.
“Queremos saber los recursos de dónde salen, de qué se trata, cómo va a venir y cómo va a impactar”, reclamó Vuoto, quien pidió conformar una mesa de trabajo con la Provincia y el Municipio para evaluar el impacto urbano, logístico y territorial de una obra de semejante escala.
El jefe comunal también expresó reparos frente a cualquier eventual participación de Estados Unidos en el proyecto. “No tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas”, dijo, señalando que el anuncio presidencial se produce en un contexto internacional marcado por tensiones entre EE.UU. y el Reino Unido, disputas por los recursos del Atlántico Sur y movimientos estratégicos en torno a la Antártida.
Vuoto vinculó esta discusión con la explotación de recursos en las Islas Malvinas, mencionó el proyecto Sea Lion y recordó que existen herramientas legales para defender los intereses argentinos frente a actividades hidrocarburíferas ilegítimas. “La discusión sobre Malvinas debe incorporar necesariamente el destino del petróleo, la pesca y los recursos que generan millones de dólares”, sostuvo.
Durante la entrevista también se abordó la situación del dique flotante previsto para fortalecer las capacidades de la futura Base Naval Integrada. Se difundió una comunicación de la Armada Argentina a Río Santiago en la que se señalaba que las condiciones no estaban dadas para avanzar con la segunda etapa del contrato, lo que refuerza la necesidad de explicaciones oficiales.
Vuoto concluyó que el Gobierno nacional debe aclarar por qué una obra que no fue prioritaria durante años vuelve ahora al centro de la escena y bajo qué condiciones se pretende desarrollarla. Para Ushuaia —advirtió— la Base Naval Integrada no es solo una infraestructura: es una pieza clave en la defensa de la soberanía, los recursos y el futuro del Atlántico Sur.