El secretario David Ferreyra desmintió al concejal que difundió en redes la supuesta presencia de plomo en el río Olivia. Afirmó que los análisis de 2026 descartan contaminación y acusó al edil de “confundir a la sociedad” con datos viejos y mal interpretados. El Municipio y la Provincia ratificaron que el relleno sanitario no incide en la calidad del agua.
La polémica estalló en redes, pero la respuesta oficial llegó rápido y con tono firme. El secretario de Políticas Ambientales de Ushuaia, David Ferreyra, salió a desmentir al concejal que aseguró que el río Olivia tenía plomo por culpa del relleno sanitario. La frase del funcionario fue directa: “Queremos llevar tranquilidad: no hay contaminación.”
Ferreyra explicó que el edil se basó en un análisis de 2024, donde se detectaron niveles de plomo río arriba, lejos del relleno. Y que el mismo informe aclaraba que no se podía vincular esa presencia con el sistema sanitario. Aun así, el concejal lo difundió como si fuera un hallazgo actual y como si el relleno fuera el responsable.
Los análisis de 2026: cero contaminación
El secretario detalló que el estudio realizado en enero de 2026 —con muestras tomadas en el canal de guarda del relleno, la cámara de lixiviados y distintos puntos del Olivia— descartó cualquier tipo de contaminación. Sin plomo, sin metales pesados, sin indicadores que apunten al relleno sanitario.
Ferreyra remarcó que la empresa Agrotécnica Fueguina está obligada a realizar controles anuales y que las mediciones oficiales las hace la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia. Es decir: no son datos improvisados, son informes técnicos y auditados.
El funcionario cuestionó la actitud del concejal, señalando que lanzó una acusación “apresurada, sin documentación y con información sesgada”. Y advirtió que es “muy fuerte confundir a la sociedad diciendo que el río Olivia tiene plomo cuando el último análisis dice claramente que no hay contaminación”.
Ferreyra aseguró que el Municipio está “a disposición de los concejales” y que ya trabajan en los pedidos de informes presentados. Pero dejó un mensaje político claro: la discusión ambiental no puede basarse en datos viejos, recortes o posteos alarmistas.
Fuente : Radio + Multimedia 104.9