El intendente Walter Vuoto salió a marcar posición frente al golpe que significan los 300 despidos en Mirgor en Río Grande. Lo hizo desde X, con un mensaje directo: esto no es una situación aislada, sino parte de un proceso de industricidio generado por las políticas del Gobierno nacional, que están desarmando el entramado productivo de Tierra del Fuego y poniendo en riesgo el trabajo de miles de familias.
Vuoto apuntó a la apertura de importaciones y la baja de aranceles como decisiones que golpean de lleno a la industria fueguina. No es teoría: son medidas que ya se traducen en telegramas, plantas paralizadas y familias sin ingresos.
El intendente remarcó que la prioridad debe ser acompañar a quienes hoy están atravesando la peor parte y defender la matriz productiva provincial. “El camino debe ser siempre el acompañamiento a las familias afectadas, la protección del entramado productivo y la defensa de la dignidad laboral en nuestra provincia”, sostuvo.
En un contexto donde la industria electrónica perdió miles de puestos de trabajo y enfrenta un escenario crítico, Vuoto volvió a poner en agenda la necesidad de sostener políticas que protejan la producción local y eviten que Tierra del Fuego quede a merced de decisiones que se toman lejos del territorio.