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Conciliación obligatoria en Mirgor: frenan los despidos y crece la tensión gremial en Río Grande

La autoridad laboral dictó la conciliación obligatoria y frenó los despidos en el Grupo Mirgor, luego de que la empresa enviara telegramas de desvinculación. Los delegados ratificaron el pliego de reclamos y se preparan para las audiencias, mientras el conflicto nacional en la UOM suma presión por la intervención judicial en paritarias.

La tensión que se venía acumulando en las plantas del Grupo Mirgor derivó en una intervención oficial. Tras confirmarse que la empresa había iniciado el envío de telegramas de despido, la autoridad laboral dictó la conciliación obligatoria, retrotrayendo el escenario al inicio del conflicto y frenando las cesantías. Desde la cartera laboral informaron que ya se trabaja en la convocatoria a la primera audiencia entre las partes.

La representación sindical comunicó que los cuerpos de delegadas y delegados de las cuatro razones sociales transitarán esta instancia para discutir los puntos incluidos en la resolución de congreso, presentada formalmente ante la autoridad de aplicación. En su mensaje interno, destacaron el acompañamiento de las bases y el fortalecimiento de la unidad en un momento crítico.

El conflicto local se desarrolla en un contexto nacional complejo para la Unión Obrera Metalúrgica. La decisión judicial que habilita al interventor de la UOM nacional a negociar paritarias generó un rechazo inmediato en talleres y terminales, especialmente en la seccional Río Grande, donde la resistencia es firme y sostenida.

Mirgor quiso avanzar con despidos y el conflicto explotó. Telegramas, tensión en las líneas y bronca en los talleres. La respuesta llegó rápido: conciliación obligatoria y freno total a las cesantías.

La empresa movió sola, sin diálogo, sin negociación. Pero los metalúrgicos no se quedaron mirando. Los delegados de las cuatro razones sociales ratificaron el pliego aprobado en congreso y avisaron que van a defender cada punto en la audiencia. Unidad, organización y presencia en las plantas.

El contexto nacional mete más presión: un juez habilitó al interventor de la UOM a discutir paritarias, una jugada que cayó pésimo en todo el país y que en Río Grande directamente se vive como una provocación. La seccional fueguina no va a aceptar que la negociación salarial quede en manos de un interventor cuestionado.

Mientras Mirgor intenta avanzar con recortes, el gremio responde con organización y resistencia. La conciliación frenó los despidos, pero el conflicto está lejos de apagarse.

Fuente: Radio + Multimedia 104.9