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“El aprendizaje no es lineal”: Roxana Montenegro, psicopedagoga, desmitifica los tiempos escolares y apuesta al juego como motor

La psicopedagoga Roxana Montenegro, con 21 años de experiencia en Río Grande, aborda en Radio + 104.9 MHz los desafíos del aprendizaje infantil y adolescente. Destaca el trabajo integral con familias y escuelas, la importancia de los tiempos reales de aprendizaje y su próximo proyecto con adultos mayores.


Con más de dos décadas de experiencia en Tierra del Fuego, la especialista en psicopedagogía Roxana Montenegro visitó los estudios de Radio + 104.9 MHz para hablar sobre el abordaje de las dificultades de aprendizaje en infancias y adolescencias. En diálogo con Sandra, la profesional destacó la necesidad de trabajar en red con familias y escuelas, cuestionó los tiempos rígidos de la enseñanza tradicional y adelantó su próximo desafío: un espacio de encuentro para adultos mayores.

La psicopedagogía es una disciplina que trasciende lo académico y se adentra en el aprendizaje humano en todas sus dimensiones. Así lo entiende Roxana Montenegro, psicopedagoga que ejerce hace 21 años en Río Grande, Tierra del Fuego, y que recientemente fue invitada al programa El brillo de las 7, por Radio + 104.9 FM, para compartir su mirada sobre los procesos de aprendizaje en niños, niñas y adolescentes.

“La psicopedagogía es una interdisciplina que aborda el aprendizaje humano desde que nacemos hasta que partimos de este mundo”, explicó Montenegro al inicio de la entrevista. Si bien en la actualidad se dedica a las infancias y adolescencias, también ha trabajado en orientación vocacional y se prepara para incursionar en el acompañamiento de adultos mayores.

El abordaje integral: familia y escuela, pilares del tratamiento

Uno de los puntos centrales que remarcó la profesional es que no se puede trabajar con un niño o niña de forma aislada. “Siempre es con la familia. No se puede trabajar con un niño o una niña porque no viven solos. Estamos hablando siempre de crianza”, afirmó. Y agregó: “El abordaje es integral porque tenemos que trabajar con la familia sí o sí y también con los educadores que están en las escuelas”.

Montenegro señaló que muchas veces las familias llegan al consultorio con la expectativa de una solución rápida, casi mágica. Sin embargo, el proceso requiere tiempo y compromiso. “A veces no gusta tanto esto porque lo que impera en este momento es ‘tengo este problema, resolvémelo ya’, como quien hace una llamadita y resuelve la cosa”, reflexionó.

En este sentido, la psicopedagoga destacó que las dificultades de aprendizaje no siempre tienen un origen orgánico o neurológico. “Cuesta reconocer que estamos involucrados en ese problema. Si el niño no aprende, no es porque a nivel del cerebro le pase algo con algún neurotransmisor. Eso puede pasar, pero no en todas las situaciones”, aclaró.

Los tiempos de la escuela vs. los tiempos del aprendizaje

Uno de los debates más profundos que planteó Montenegro tiene que ver con la organización escolar y su contraste con los ritmos reales de aprendizaje. “La escuela necesitó desde su origen organizar, entonces organizó en años. Esta organización de la escuela no la tenemos en ningún otro lugar”, explicó.

La especialista cuestionó la idea de que todos los niños y niñas aprendan a leer y escribir en el mismo período. “No todos aprendemos a escribir en los mismos tiempos. Eso es algo que se construyó, que se acordó. Pero esos no son los tiempos reales de aprendizaje de las personas, son los tiempos de enseñanza”, sostuvo.

Afortunadamente, reconoció que en materia educativa se ha avanzado mucho. “La pandemia fue una gran lección. Se tuvo que poder pensar en cómo armar dispositivos para compensar y acercar con la virtualidad. Y se ha logrado comprender que primer y segundo grado de la primaria es una unidad pedagógica, que tiene que haber continuidad”, explicó.

El juego como motor de aprendizaje

Para Montenegro, el juego es un recurso fundamental en todas las etapas de la vida. “Soy una gran militante del juego. El juego en todas las etapas de la vida es el motor de aprendizaje”, aseguró. En sus intervenciones con niños, adolescentes e incluso en talleres con docentes, utiliza el juego como herramienta para descontracturar y predisponer al aprendizaje.

“Los juegos y juguetes son recursos que la psicopedagogía usa un montón. Cuando jugamos, nos atraviesa el cuerpo y nos hace más felices, nos predispone de otra manera”, afirmó. Esa predisposición lúdica permite luego abordar cuestiones más complejas con menor tensión.

Adolescentes: rebeldía y construcción de identidad

Consultada sobre el trabajo con adolescentes, Montenegro afirmó que no es necesariamente más difícil que con niños, pero sí presenta características particulares. “Hay una característica muy puntual de la adolescencia que tiene que ver con la rebeldía, con descubrimientos, con explorar, con flexibilizar la norma. Es una etapa de construcción de identidad”, explicó.

Y agregó: “Si las personas que trabajamos con adolescentes entendemos que eso es lo esperable, nos vamos a quejar menos y vamos a poder acompañar un poco más”. Para ello, sostuvo que el trabajo interdisciplinario es clave: “Necesito de la psicología de mis compañeras psicólogas para poder comprender esas situaciones”.

Proyecciones: un espacio para adultos mayores

Hacia el final de la entrevista, Montenegro adelantó que se está preparando para abrir un nuevo espacio de acompañamiento, esta vez destinado a personas adultas mayores. “Hay cierta necesidad de acompañar a los adultos mayores. Puede ser que el médico o neurólogo indique una rehabilitación o estimulación”, explicó.

Pero su idea va más allá: “Me gustaría poder brindar un espacio de encuentro, porque a veces quienes ya están jubilados vuelven a encontrarse en soledad. Creemos que por la edad están por fuera del circuito social o productivo, y eso no es así”, reflexionó.

La profesional apuesta a generar un ámbito donde los adultos mayores puedan compartir, aprender y jugar. “Mi idea a no tan largo plazo es poder brindar un espacio a personas adultas mayores que quieran estar con otros, compartir, aprender algo, contar y jugar”, concluyó.