Mientras Javier Milei cumple agenda en España, la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atraviesa su momento más crítico. La fiscalía pidió nuevas medidas en la causa por presunto enriquecimiento ilícito y en Balcarce 50 ya analizan alternativas para una eventual sucesión.
La continuidad de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete quedó en zona roja. En las últimas horas, el avance judicial por presunto enriquecimiento ilícito reactivó tensiones internas y abrió un debate acelerado en Casa Rosada sobre su futuro político. El fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó al juez Ariel Lijo una serie de medidas de prueba para reconstruir el patrimonio del funcionario y de su esposa, Bettina Angeletti, tras detectar gastos y movimientos financieros que no encajan con sus ingresos declarados.
El punto de quiebre llegó con la incorporación al expediente de registros de Mercado Libre que muestran la compra de un monitor y proyectores de alta gama por casi 6 millones de pesos. Según la investigación, las operaciones habrían sido abonadas con tarjetas de crédito pertenecientes a dos integrantes de la vocería presidencial: Laura Daniela Schiuma y Luis Enrique Aluju. El episodio debilitó el blindaje político que el oficialismo intentó sostener semanas atrás, cuando Milei condicionó la continuidad de Adorni al resultado de la causa.
Este viernes, los rumores de recambio paralizaron los despachos de Balcarce 50. Fuentes del propio oficialismo admiten que Adorni atraviesa su hora más crítica y que incluso habría puesto su renuncia a disposición, aunque sin una respuesta inmediata. Con el Presidente en España, la mesa política evalúa alternativas para un reemplazo que podría concretarse apenas Milei regrese al país.
Entre los nombres que circulan aparecen perfiles técnicos y políticos: el diputado Diego Santilli, el secretario de Finanzas Pablo Quirno y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. También se menciona al titular de YPF, Horacio Marín, aunque desde el entorno presidencial aclaran que no habrá definiciones oficiales hasta el retorno del mandatario.
El frente legislativo acelera los tiempos. La oposición buscará la próxima semana citar a Adorni al Congreso para una interpelación pública. En las filas libertarias reconocen que exponerlo en medio de las revelaciones sobre el uso de tarjetas de subordinados implicaría abrir un flanco de desgaste institucional que el Gobierno quiere evitar. Todo indica que la resolución final se tomará apenas Milei pise suelo argentino, en un movimiento que podría reordenar la cúpula del poder oficialista.
Adorni ya no controla el incendio y en la Rosada lo saben. La causa por enriquecimiento ilícito dejó de ser un ruido de fondo: ahora muestra compras millonarias pagadas con tarjetas de su propio equipo, un papelón político que rompió el blindaje libertario. Con Milei en España, los teléfonos en Balcarce 50 no paran: Santilli, Quirno, Pettovello, Marín… todos en la mesa. La pregunta ya no es si Adorni sigue, sino cuánto falta para que lo bajen antes de que la interpelación en el Congreso lo termine de pulverizar.