El secretario general de los petroleros privados, Luis Sosa, denunció que Velitec presiona a las contratistas para reducir a la mitad su personal, mientras el Gobierno provincial asegura que “todos los trabajadores están trabajando”. Terra Ignis, la empresa estatal creada para garantizar la transición energética, permanece sin respuestas públicas en medio de la mayor crisis petrolera de los últimos años.
RÍO GRANDE | TIERRA DEL FUEGO — La crisis que el sector petrolero fueguino arrastra desde marzo finalmente estalló. A un mes del traspaso formal de las áreas de YPF a Velitec, el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privados, Luis Sosa, reveló que la operadora cordobesa está exigiendo a las empresas contratistas una reducción drástica de personal, mientras el Gobierno provincial sostiene públicamente que no existen despidos.
En declaraciones al medio Desde las Bases, Sosa afirmó que Velitec pretende que las contratistas ejecuten los despidos para evitar asumir el costo político y laboral. “Más que arreglando, quieren hacer un despido”, señaló, al tiempo que advirtió que la empresa ya comunicó que impondrá nuevas condiciones en las licitaciones, obligando a operar con menos trabajadores.
El dirigente sindical aportó un caso concreto: una contratista con 43 empleados recibió la notificación de que Velitec solo absorberá a 23. “Al resto les manda el telegrama”, denunció. Según Sosa, situaciones similares se repiten en otras firmas del sector.
En este escenario, Terra Ignis —la empresa estatal que debía garantizar la transición energética— intenta posicionarse como mediadora, pero el gremio cuestiona su capacidad técnica y financiera. “El gobierno no tiene plata. Ellos no conocen cómo se maneja el área, entonces no sé mediador de qué”, afirmó Sosa, en una crítica directa a la conducción de la compañía.
Mientras tanto, el gobernador Gustavo Melella aseguró en una entrevista con Crítica Sur que “todos los trabajadores que pedía el gremio están trabajando”, una afirmación que contrasta con los testimonios de las contratistas y las advertencias del sindicato.
La ausencia pública del presidente de Terra Ignis, Maximiliano D’Alessio, profundiza la incertidumbre. Desde el inicio del conflicto, no realizó declaraciones ni encabezó conferencias de prensa, pese a que la empresa estatal es un actor central en la transición operativa.
A 48 horas del inicio del invierno, el futuro laboral de al menos 150 trabajadores depende de definiciones que aún no llegan. La producción de gas —clave para el abastecimiento residencial— opera con equipos al límite y un clima político marcado por acusaciones cruzadas, silencios oficiales y una transición que, lejos de ordenarse, se vuelve cada vez más incierta.
Informacion consultada Boca de pozo /DesdelasBases/Crictica sur
Fuente: Radio +Multimedia 104.9