6 de noviembre de 2025
El gobierno nacional avanza con una reforma laboral que busca modernizar el régimen de contratación, reducir la litigiosidad y mejorar la competitividad del mercado de trabajo. El proyecto, impulsado por el oficialismo en el Congreso, propone modificaciones sustanciales en materia de indemnizaciones, jornada laboral, convenios colectivos y período de prueba, con el objetivo de generar condiciones más flexibles para la creación de empleo formal.
Entre los principales puntos del proyecto se destacan:
- La implementación de un banco de horas, que permitiría compensar jornadas laborales sin necesidad de abonar horas extras.
- La posibilidad de pagar indemnizaciones en cuotas o a través de fondos de cese laboral, como ocurre en algunos convenios sectoriales.
- La ampliación del período de prueba de 3 a 6 meses.
- La priorización de convenios por empresa por sobre los convenios colectivos de actividad.
- La eliminación de multas por falta de registración laboral, con el objetivo de incentivar la formalización.
Desde el Ministerio de Capital Humano, el titular de la cartera laboral, Julio Cordero, aseguró que “la reforma apunta a generar un marco de previsibilidad para el empleador y condiciones de mayor dinamismo para el trabajador”. El funcionario destacó que el sistema actual presenta rigideces que desalientan la contratación, especialmente en pymes y sectores con alta rotación.
Las cámaras empresarias respaldaron la iniciativa. La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y la Unión Industrial Argentina (UIA) coincidieron en que el régimen vigente genera costos elevados y una alta exposición a litigios laborales. “La reforma es un paso necesario para recuperar competitividad y facilitar la inversión”, señalaron desde la UIA.
En el plano sindical, la CGT expresó su disposición al diálogo, aunque advirtió que no acompañará reformas que impliquen pérdida de derechos adquiridos. La central obrera, recientemente renovada, busca preservar los mecanismos de negociación colectiva y rechaza la fragmentación de convenios. “La modernización debe ser con inclusión y respeto por la historia del movimiento obrero”, indicaron fuentes gremiales.
El proyecto también genera inquietud en sectores provinciales. Desde Tierra del Fuego, la ministra de Trabajo Sonia Castiglione alertó sobre el impacto que podría tener el banco de horas en actividades con alta estacionalidad, como el turismo y la industria electrónica. “Es necesario evaluar los efectos concretos en cada región”, sostuvo.
La reforma se inscribe en un contexto de alta informalidad laboral (43,2% según datos oficiales), caída del empleo industrial y necesidad de reactivar la inversión privada. Para el gobierno, se trata de una herramienta clave para mejorar el clima de negocios y reducir la conflictividad judicial. Para los sindicatos, una pulseada por el equilibrio entre flexibilidad y protección.
Fuente: Radio + Multimedia 104.9