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INDEC bajo cuestionamiento: los datos oficiales chocan con el derrumbe del consumo masivo

El organismo informó una baja de la pobreza y un consumo récord, pero los registros reales de alimentos, lácteos, carne y electrodomésticos muestran caídas históricas que contradicen el relato oficial.

El INDEC reportó menos pobreza y un consumo privado récord, pero los datos reales de leche, carne, lácteos, autos y electrodomésticos muestran fuertes caídas. Las inconsistencias metodológicas ponen en duda las cifras oficiales.

El INDEC informó una baja de la pobreza al 28,2% y un consumo privado récord del 7,9%, pero los registros reales de consumo masivo muestran un panorama opuesto: caídas profundas en alimentos básicos, lácteos, carne, autos y electrodomésticos, según datos sectoriales y estadísticas oficiales del propio organismo. La contradicción entre ambas mediciones alimenta las sospechas sobre la metodología utilizada por el Gobierno para sostener su relato económico.

Mientras el organismo celebra el “mejor dato desde 2018”, el consumo de leche fluida cayó un 28% por habitante entre 2015 y 2025, pasando de 32,8 a 23,7 litros anuales. La leche en polvo también retrocedió un 26,6%, y otros lácteos básicos —como yogures y manteca— registraron bajas cercanas al 30%.

El deterioro se replica en la carne vacuna, que descendió de 62,1 kilos por habitante en 2013 a 49,9 kilos en 2025, desplazada por carnes más baratas. En paralelo, el sector automotriz vendió 35,9% menos autos que en 2013, y los electrodomésticos sufrieron derrumbes generalizados: televisores, heladeras, calefactores, computadoras e impresoras muestran caídas que en algunos casos superan el 50%.

La única actividad que creció fue la financiera, impulsada por familias que recurren a créditos para sostener gastos básicos, lo que derivó en morosidad récord. El desempleo también aumentó: pasó del 5,7% al 7,5% entre 2023 y 2025, mientras se perdieron 200.941 empleos privados registrados.

Uno de los puntos más polémicos es la medición del salario informal, que según el INDEC habría crecido 6,3 veces, superando ampliamente la inflación y duplicando los aumentos de los trabajadores formales. El organismo incorporó ingresos antes no contabilizados —como tarjeta alimentar y programas sociales— sin discontinuar la serie histórica, generando un falso aumento salarial y una reducción artificial de la pobreza.

Para los analistas críticos, estas inconsistencias conforman un “narcótico estadístico” que sostiene el relato libertario de recuperación económica. El consumo privado, que según el INDEC alcanzó el 74,4% del PBI, contradice incluso el discurso oficial de austeridad y sacrificio.

Mientras el Gobierno insiste en que “el consumo no cae”, los datos sectoriales y la vida cotidiana muestran un país donde las familias ajustan, sustituyen alimentos y reducen compras esenciales. La brecha entre las cifras oficiales y la realidad se vuelve cada vez más evidente.

Fuente: Radio Mas 104.9 Multimedia