El legislador del MPF, Damián “Loli” Löffler, puso en duda las cifras oficiales del déficit, denunció parálisis en la obra pública y criticó la falta de estrategia política para defender la Ley 19.640. También apuntó contra la vicegobernadora Mónica Urquiza.
USHUAIA.– En medio de la creciente tensión por la situación financiera de Tierra del Fuego, el legislador provincial Damián “Loli” Löffler lanzó duras críticas contra el gobernador Gustavo Melella y puso en duda la veracidad de los informes económicos oficiales. “Yo no le creo nada a Melella”, afirmó en declaraciones a Radio Provincia, al cuestionar el déficit mensual estimado en 27.000 millones de pesos.
Según Löffler, la cifra difundida por el Ministerio de Economía podría ser incluso mayor, considerando la crisis que atraviesan organismos como la OSEF y el deterioro de los servicios básicos. El parlamentario advirtió que la recesión golpea con fuerza al sector privado, especialmente en la zona norte, donde la caída del consumo y la pérdida de empleo industrial anticipan “un panorama extremadamente complejo”.
El legislador sostuvo que los comerciantes de Río Grande “hoy sobreviven como pueden” y lamentó la falta de respuestas políticas en un contexto de incertidumbre creciente. También cuestionó la relación del Gobierno provincial con la Casa Rosada y la ausencia de una estrategia conjunta entre el gobernador, la vicegobernadora y los representantes fueguinos en el Congreso para defender la Ley 19.640 frente a la baja de aranceles.
Löffler comparó la postura de Melella con la de otros mandatarios patagónicos, a quienes consideró “más activos y dialoguistas” en la defensa de los recursos provinciales. En el plano interno, apuntó directamente contra la vicegobernadora Mónica Urquiza, con quien aseguró no mantener diálogo desde hace tiempo, y le atribuyó una mayor responsabilidad institucional por su trayectoria y conocimiento del territorio.
El referente del MPF afirmó que su espacio decidió tomar distancia de una gestión que, a su entender, priorizó aspiraciones personales por sobre el funcionamiento de hospitales, escuelas y proyectos estratégicos como el puerto de Río Grande o el desarrollo del hidrógeno verde. Finalmente, reclamó señales de austeridad antes de cualquier pedido de endeudamiento o aumento de impuestos, y propuso un recorte real en la estructura política, a la que calificó como “desmedida”.