En una editorial que sacudió la agenda geopolítica, Moisés Solorza reconstruyó una cronología que, según su análisis, revela un entramado de decisiones y movimientos que comprometen la soberanía argentina en el Atlántico Sur: el radar inglés en Tolhuin, el petrolero británico amarrado en Ushuaia, la intervención del puerto, la apertura de una ruta comercial desde Chile hacia Malvinas y la sorpresiva ley anunciada por Javier Milei para sancionar a petroleras británicas.
La secuencia, presentada como primicia en Radio Más, fue confirmada y ampliada por el secretario de Malvinas Andrés Dachary, mientras la jueza federal Mariel Borruto advirtió que la demanda ambiental por Malvinas Norte “recién comienza”. El video adjunto reconstruye la línea de tiempo completa.
¿Soberanía o mandato extranjero? La cronología explosiva que conecta el radar inglés, el buque británico y la nueva ofensiva sobre el Atlántico Sur
La tensión por la soberanía en el Atlántico Sur escaló tras la denuncia de Moisés Solorza en No Somos Neutrales, donde reveló que un petrolero de bandera británica amarró en el Puerto de Ushuaia “a metros del monumento a los Caídos en Malvinas”. Según su reconstrucción, la embarcación habría sido contratada por un consorcio de petroleras extranjeras que operan en el norte de Tierra del Fuego, en aparente contradicción con la Ley Gaucho Rivero y la Ley Solanas, que prohíben el ingreso de buques británicos.
Solorza conectó este episodio con otro antecedente grave: el radar inglés instalado en Tolhuin, cuya presencia él mismo denunció meses atrás y que, según su análisis, forma parte de un patrón de actividades británicas en zonas estratégicas sin control estatal adecuado.
En la entrevista, el secretario de Malvinas Andrés Dachary confirmó la preocupación y apuntó contra la intervención del Puerto de Ushuaia por parte del Gobierno nacional, a la que calificó como “absolutamente ilegal”. Señaló que la pérdida de control provincial coincidió con visitas de funcionarios estadounidenses, incluyendo la general Laura Richardson, quien había manifestado interés en instalar infraestructura conjunta en el extremo sur.
La cronología sumó un nuevo capítulo cuando Dachary reveló que Chile anunció unilateralmente una ruta comercial entre Punta Arenas y Malvinas, decisión que generó alarma por su impacto en la disputa de soberanía y por declaraciones del presidente chileno Antonio Kast sobre el Estrecho de Magallanes. Para Solorza, este movimiento se conecta con tensiones internacionales entre Estados Unidos y el Reino Unido y con la disputa por los recursos del Atlántico Sur.
En paralelo, el presidente argentino Javier Milei anunció una ley para sancionar a petroleras británicas que operan en Malvinas y reforzar el artículo 2 de la Ley 26.659. Solorza sostiene que esta iniciativa, presentada como nacionalista, podría responder a presiones externas y a una disputa geopolítica mayor por el control de los recursos energéticos y logísticos de la región.
La secuencia desembocó en la demanda ambiental presentada ante el Juzgado Federal de Río Grande para frenar la exploración hidrocarburífera en Malvinas Norte. La jueza Mariel Borruto explicó que el expediente está en una etapa inicial, que deberá atravesar el análisis de la Fiscalía y que cualquier notificación a empresas británicas deberá canalizarse vía Cancillería:“El juez llega hasta la puerta de Cancillería”.
Borruto también reivindicó la Ley 19.640, calificándola como “impecable”, y fue categórica sobre la dimensión estratégica de Tierra del Fuego:“La soberanía no se negocia”.
La cronología completa —radar, buque, intervención del puerto, ruta chilena, anuncios de Milei y demanda judicial— configura un escenario de máxima tensión geopolítica. El video que acompaña esta nota reconstruye la secuencia que Solorza presentó como primicia y que hoy ya tiene impacto institucional, político y judicial.
Fuente : Radio + 🎙️Multimedia 104.9