“La verdadera defensa de nuestra industria no se logra vaciando los puestos de trabajo”.La nueva reunión de la Comisión del Área Aduanera Especial (CAAE) volvió a exponer una tensión que ya es estructural: mientras la Provincia busca sostener empleo, diversificar producción y aprovechar la capacidad instalada, el Gobierno Nacional insiste en medidas que recortan procesos, achican líneas y empujan a la desindustrialización.
El ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, fue categórico. La discusión por el waiver para incorporar un módulo en televisores —pedido por una firma electrónica— mostró la grieta entre quienes defienden el trabajo fueguino y quienes habilitan flexibilizaciones sin medir impacto. La Provincia y la UOMRA pidieron análisis técnico serio; la mayoría nacional avanzó igual y aprobó el ingreso del componente por 15 meses.
Luego llegó otro golpe: Nación exigió anular toda autorización de exportación para Sueño Fueguino, pese a que Provincia, UOM y UIF defendieron su continuidad. La postura nacional se impuso y dejó a la empresa sin posibilidad de operar bajo el subrégimen.
En paralelo, se abordó el proceso de fabricación de aires acondicionados y la necesidad de extender medidas antidumping para evitar competencia desleal. Devita insistió en que estas herramientas son esenciales para sostener producción y empleo.
La nota presentada por ATHUEL Electrónica confirmó que en septiembre iniciará la fabricación de aires acondicionados, con inversiones avanzadas al 70%. Un dato que demuestra que hay capacidad, hay infraestructura y hay voluntad de producir.
Pero Devita fue al hueso: la agenda nacional ignora los proyectos presentados por la Provincia para aprovechar la capacidad ociosa, flexibilizar procesos, actualizar normativa y dar certeza al sector textil. Nada avanza. Nada se discute. Nada se habilita.
Y ahí llegó la frase que sintetiza el conflicto: “La verdadera defensa de nuestra industria no se logra vaciando los puestos de trabajo, sino agregándoles valor.”
La ministra de Trabajo y Empleo, Sonia Castiglione, cerró con un rechazo absoluto a la política nacional que busca desindustrializar la región.
La CAAE volvió a mostrar que Tierra del Fuego tiene proyectos, capacidad y trabajadores de primera línea. Lo que falta es voluntad nacional para acompañar en vez de recortar.