Carlos Córdoba libre: el Superior Tribunal revocó la prisión preventiva y abrió un frente judicial que puede desarmar todo el proceso.El Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego ordenó la libertad plena de Carlos Córdoba, al considerar que la prisión preventiva era ilegal y que la condena dictada en Río Grande no está firme. El máximo órgano judicial sostuvo que no existían riesgos procesales ni elementos nuevos que justificaran mantenerlo detenido mientras se revisa el fallo.
La resolución fue firmada por cuatro de los cinco integrantes del Tribunal —con la excusación de Battaini— y se interpretó como un pronunciamiento unánime en la práctica. Para la nueva defensa, encabezada por Raúl Paderne y Maximiliano Hércules, el fallo representa un triunfo técnico y un cambio de rumbo respecto de la estrategia anterior.
Paderne fue directo: la prisión preventiva no puede sostenerse solo por la gravedad de la pena, y menos cuando la sentencia está en revisión. La defensa citó precedentes clave como Don Amaría, Loyo Freire y Hermosilla, que establecen que la detención cautelar es excepcional y no puede convertirse en una pena anticipada.
El estudio jurídico también cuestionó la estrategia previa, que había pedido prisión domiciliaria en lugar de atacar la legalidad de la cautelar. “Ese planteo aceptaba implícitamente la detención”, señalaron. La nueva defensa presentó un incidente de excarcelación, obtuvo un rechazo inicial y finalmente logró revertir la situación mediante un recurso de casación.
Pero la batalla recién empieza. Los abogados avanzan ahora con un planteo de nulidad total del juicio, bajo la doctrina del “fruto del árbol envenenado”. Sostienen que el proceso está viciado desde la instrucción por la actuación del IPV como querellante, que —según la defensa— perdió la iniciativa penal al no presentar el requerimiento de elevación a juicio en tiempo y forma. Aun así, el organismo intervino para bloquear un acuerdo de omisión de debate y terminó influyendo en una condena de cinco años.
La defensa busca retrotraer todo el expediente y abrir una revisión integral del caso. Córdoba, mientras tanto, espera en libertad la definición de su futuro judicial.