.Conciliación obligatoria en Mirgor: el Gobierno interviene para garantizar el ingreso de 300 trabajadores.Tras impedirse el ingreso de cerca de 300 trabajadores a las plantas del Grupo Mirgor, el Ministerio de Trabajo y Empleo dictó la conciliación obligatoria por 15 días y convocó a una audiencia urgente para el martes 11. La ministra Sonia Castiglione afirmó que el objetivo central es “preservar los puestos de trabajo” y encauzar el conflicto en un contexto industrial crítico para Río Grande.
El Ministerio de Trabajo y Empleo de la provincia dispuso la conciliación obligatoria luego de tomar conocimiento de que aproximadamente 300 trabajadores del Grupo Mirgor no pudieron ingresar a sus puestos de trabajo. La medida, de aplicación inmediata, busca retrotraer la situación al momento previo al conflicto y abrir una instancia formal de diálogo entre la empresa y la representación sindical.
La ministra Sonia Castiglione destacó que se trata de “una situación muy delicada para los trabajadores y sus familias”, y remarcó que la intervención estatal apunta a garantizar espacios concretos de negociación. La audiencia fue fijada para el martes 11 a las 13 horas.
La funcionaria explicó que la conciliación tendrá una vigencia inicial de 15 días, período durante el cual deben cesar las acciones que profundicen el conflicto y garantizarse el ingreso normal del personal. En la audiencia se abordarán tanto los reclamos que originaron la disputa como los hechos ocurridos en las últimas horas.
Castiglione subrayó que el escenario industrial de Río Grande atraviesa un momento particularmente complejo, marcado por la caída de la actividad y por medidas nacionales que impactan en la producción. “Cuando una actividad con tanta incidencia en el empleo local enfrenta dificultades, el impacto se extiende a las familias, al comercio y a toda la economía de la ciudad”, señaló. Finalmente, aseguró que el Estado continuará utilizando todas las herramientas disponibles para defender el empleo y acompañar a los trabajadores.
Castiglione salió fuerte: “Nuestro objetivo es preservar los puestos de trabajo”. Y marcó la cancha: 15 días de conciliación, ingreso garantizado y una audiencia urgente para que la empresa dé explicaciones.
El clima en Río Grande está pesado. La industria viene golpeada, la actividad cae y las medidas nacionales aprietan. En ese contexto, que una empresa clave deje a cientos de familias sin certezas es dinamita pura. La ministra pidió “echar luz” sobre lo ocurrido y sentar a las partes a hablar, pero el mensaje político es claro: no se va a permitir que el conflicto se profundice.
Mientras tanto, en las plantas el malestar crece y la tensión se siente. El Estado intervino, pero el conflicto está lejos de cerrarse.
Fuente : Radio +🎙️ Multimedia 104.9