En Tierra del Fuego, la discusión educativa dejó de ser técnica: es política, estructural y urgente. Horacio Catena lo dejó claro en FM Espectáculo: la docencia llegó a un límite que ya no se puede administrar con parches. El Gobierno convocó a una reunión recién ahora, cuando el paro por tiempo indeterminado ya está en marcha. Para Catena, la convocatoria “llega tarde”, pero puede abrir un camino si se decide resolver lo que la docencia viene planteando hace años.
El primer punto es el salario. No como número aislado, sino como columna vertebral del sistema: impacta en jubilaciones, en la obra social, en la estabilidad de miles de familias. Cuando el salario docente se convierte en variable de ajuste, todo el sistema se degrada. Y eso se ve en la infraestructura: escuelas con emergencias edilicias crónicas, refacciones tercerizadas, pérdida de mano de obra estatal, edificios que funcionan de 7 a 23.30 sin descanso ni mantenimiento. Catena lo sintetiza con crudeza: “La docencia pone la cara cuando las cosas no están bien”.
Pero el conflicto no es solo fueguino. Catena apuntó al Gobierno nacional y a sus amenazas de sanciones por el paro de CTERA. Jurídicamente, dice, no tienen injerencia. Políticamente, buscan instalar agenda y presionar gobernadores. Y lo más grave: desfinancian la educación pública mientras promocionan vouchers, libertad educativa y recortes en todos los niveles. Para Catena, es “hipocresía total”: quitan planes, desarman la escuela técnica, intentan formar cuadrillas para controlar escuelas, pero hablan de garantizar servicios.
En este contexto, SUTEF eligió un paro por tiempo indeterminado. No para extender el conflicto, sino para evitar que la crisis se prolongue todo el cuatrimestre. La docencia debatió dos semanas y eligió una salida clara: resolver ahora, no patear el problema a marzo como todos los años. “Fastidia, enoja”, reconoce Catena, pero es más responsable que seguir improvisando.
La infraestructura es otro frente caliente. Hay escuelas donde no se llegó, relevamientos que se harán incluso en paro, reclamos estudiantiles como el del Colegio Marte, y una emergencia edilicia que ya lleva seis años. La Ley 460 profundizó la terciarización y dejó sin caseros a las escuelas. Sin mantenimiento permanente, el sistema se cae a pedazos.
Catena también marcó algo que en la provincia se siente fuerte: la educación pública se sostiene con ferias, ollas, ayudas solidarias, porque el Estado no garantiza lo básico. Por eso SUTEF propone una Ley de Financiamiento Educativo con tres líneas: salario, infraestructura y mochila educativa. Comedor incluido.
La frase que sintetiza todo: “Es necesaria una transformación del sistema que ponga en valor la educación pública.” No una reforma vaciada como en otras provincias. Una transformación real, con financiamiento, planificación y respeto por quienes sostienen la escuela todos los días.
En Tierra del Fuego, la docencia ya decidió: sin salario, sin infraestructura y sin planificación, no hay normalidad posible.