En la Plaza Perú, en pleno corazón de Ushuaia, la comunidad peruana volvió a demostrar que las fechas patrias no se celebran por protocolo: se honran. Y la Municipalidad estuvo ahí, con Omar Becerra representando al Ejecutivo, acompañando un acto que tiene peso histórico, político y emocional.
El izamiento de la bandera peruana no fue un gesto diplomático. Fue un reconocimiento a un pueblo que, desde la gesta sanmartiniana, comparte con la Argentina una historia de lucha, libertad y hermandad. Becerra lo marcó con claridad: San Martín no liberó países aislados, liberó un continente. Y ese hilo sigue vivo entre Ushuaia y la comunidad peruana que eligió esta ciudad como hogar.
Pero hubo un punto que se dijo sin vueltas y que en la Patagonia resuena fuerte: el Perú acompañó a la Argentina en el conflicto del Atlántico Sur. No es un detalle, es un gesto que quedó grabado en la memoria nacional. Y hoy, cuando la soberanía sobre Malvinas vuelve a ser tema de disputa simbólica y política, ese respaldo importa. Importa mucho.
Becerra también puso en valor algo que en Ushuaia se ve todos los días: el aporte de la colectividad peruana al crecimiento de la ciudad. Trabajo, cultura, gastronomía, identidad. La diversidad no es un slogan: es una realidad que sostiene a Ushuaia.
El mensaje final fue directo: la Municipalidad va a seguir acompañando estas celebraciones porque construyen una Ushuaia más integrada, más humana y más solidaria. En tiempos donde algunos quieren achicar la idea de comunidad, este tipo de actos la agrandan.
Fuente:Radio +🎙️Multimedia 104.9