Lo que empezó como un intento del Gobierno por subirse al clima mundialista terminó en un papelón político que se desarmó en cuestión de horas. Javier Milei había anunciado que decretaría un feriado nacional para recibir a la Selección argentina, pero la realidad —esa que no suele pedir permiso— le pasó por encima: Messi no vuelve al país, la mayoría del plantel tampoco, y la AFA no quiso saber nada con un acto oficial.
La escena quedó reducida a algo mucho más modesto: granaderos y fuerzas de seguridad formando un pasillo de honor en Ezeiza, sin funcionarios nacionales y sin la foto que La Libertad Avanza soñaba para capitalizar el subcampeonato.
Messi dijo “no”, y todo se cayó
La decisión del capitán fue clara: regresar a Miami con su familia. Y, como suele hacer, dio libertad al resto del plantel para elegir qué hacer. La mitad decidió no viajar. Sin Messi, sin De Paul, sin los europeos, la foto que imaginaba el Gobierno se evaporó.
En la Selección sintieron que el anuncio del feriado fue apresurado y oportunista, lanzado en caliente después de la derrota con España, sin consulta previa y con un tono que no cayó bien en el plantel.
La relación con Tapia, un campo minado
A eso se sumó otro problema: la mala relación entre Claudio “Chiqui” Tapia y los hermanos Milei. No es nuevo. La AFA rechazó el modelo de Sociedades Anónimas Deportivas, el Gobierno cuestionó la transparencia del fútbol, hubo denuncias judiciales y hasta intentos de frenar la reelección de Tapia desde la IGJ.
Con ese clima, cualquier coordinación para un acto oficial era imposible.
El operativo desesperado
En medio del caos, Karina Milei puso a Diego Santilli a intentar salvar la situación. Santilli tiene historia con Tapia desde los tiempos en que negociaban contratos de recolección de basura en la Ciudad. Si alguien podía destrabar algo, era él.
Pero ni así. Con medio plantel en vuelo y medio plantel en sus casas, el Gobierno quedó sin margen. La Casa Rosada entendió que no había forma de armar un festejo sin que pareciera forzado, vacío o directamente ridículo.
Un feriado que nunca fue
Milei terminó dando marcha atrás. No habrá feriado. No habrá acto. No habrá foto. Solo un recibimiento protocolar, sin funcionarios, sin épica y sin Messi.
La Selección vuelve como quiere. El Gobierno, como puede.
Fuente: Radio + 🎙️ Multimedia 104.9