Los ataques cruzados en Medio Oriente y la amenaza sobre el estrecho de Ormuz disparan la volatilidad del precio del crudo. El impacto directo en las regalías provinciales y la oportunidad estratégica para el GNL argentino en un escenario global de crisis de suministro.
La reanudación de los ataques militares entre Estados Unidos e Irán, con impactos sobre infraestructura petrolera en Kuwait y operaciones cerca del estrecho de Ormuz, generó una reacción inmediata en los mercados energéticos globales. La tensión geopolítica, sumada a advertencias directas entre Washington y Teherán, elevó la volatilidad del precio del barril Brent, referencia clave para la Argentina.
La declaración del presidente estadounidense sobre “administrar” el tránsito por Ormuz —paso por donde circula cerca del 20% del consumo mundial de petróleo— introdujo un factor de incertidumbre que ya se refleja en las pizarras internacionales. Para las provincias patagónicas, esta fluctuación tiene efectos directos:
- Mayor precio del Brent = más regalías petroleras, especialmente para Chubut, Santa Cruz y Neuquén.
- Mayor precio del Brent = combustibles más caros, presión sobre costos logísticos y sobre la paridad de exportación de las operadoras en Vaca Muerta y la Cuenca del Golfo San Jorge.
Las denuncias de Kuwait por daños en plantas desalinizadoras y centrales eléctricas evidencian la fragilidad del suministro energético en Medio Oriente. Analistas locales señalan que, si la crisis se prolonga, el mundo acelerará la búsqueda de proveedores estables, abriendo una ventana de oportunidad para los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) en el Atlántico Sur.
En este contexto, la infraestructura de GNL —desde plantas de licuefacción hasta puertos de aguas profundas— podría posicionar a la Argentina como actor relevante en un mercado global que enfrenta riesgos humanitarios y económicos, según alertó la ONU. La Patagonia, con su capacidad productiva y su cercanía logística al Atlántico, aparece como un nodo estratégico en un mapa energético que se reconfigura bajo presión bélica.
La guerra en Medio Oriente no solo sacude al Golfo Pérsico: también golpea directo en la Patagonia. Cada misil que cae cerca de Ormuz mueve el precio del Brent y reescribe las regalías desde Neuquen Chubut Santa Cruz y Tierra del Fuego. Mientras Trump habla de “administrar” el estrecho, el mundo busca proveedores que no vivan bajo fuego. Ahí aparece el GNL argentino: si jugamos bien, la crisis global puede convertirse en oportunidad. Si no, nos pasa por arriba.
Fuente: Radio + Multimedia 104.9