Investigación en Casa Rosada: una declaración judicial compromete a Adorni por el uso de tarjetas de crédito de terceros.La causa que investiga el patrimonio y los movimientos financieros del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un testimonio clave: una funcionaria declaró haber prestado su tarjeta de crédito personal para compras millonarias reintegradas en efectivo. El episodio reaviva la tensión entre el discurso de austeridad fiscal hacia las provincias y los gastos de lujo dentro de la administración central.
La Casa Rosada volvió a quedar bajo la lupa, y esta vez no por un error comunicacional ni por un exceso de soberbia en cadena nacional. Lo que estalló es más grave: una declaración judicial que desnuda un mecanismo de gastos que, si se confirma, no solo compromete a Manuel Adorni, sino que expone la doble vara del poder central en tiempos de ajuste feroz.
Laura Schiuma, funcionaria de la propia Casa Rosada, declaró ante la Justicia que prestó su tarjeta de crédito personal para que el actual Jefe de Gabinete comprara un monitor de alta gama valuado en más de 2,1 millones de pesos, un equipo que no se usa para trabajo administrativo sino para videojuegos y lujo tecnológico. Días después, según su testimonio, Adorni le devolvió el dinero en efectivo. Billete sobre billete. Sin transferencia. Sin rastro bancario.
Para los investigadores, la maniobra es un semáforo rojo: ¿de dónde salió ese efectivo? ¿Por qué un funcionario de primera línea necesita usar la tarjeta de una subordinada para compras personales? ¿Es un caso aislado o un método sistemático para esquivar controles patrimoniales?
Mientras la Justicia intenta reconstruir el origen de los fondos, el contraste político es obsceno. En las provincias —especialmente en la Patagonia— los gobernadores siguen reclamando por rutas nacionales abandonadas, hospitales sin insumos, escuelas sin calefacción y fondos coparticipables recortados. El discurso oficial exige “austeridad”, “esfuerzo” y “sacrificio”. Pero en el corazón del poder, el ajuste parece tener excepciones VIP.
El caso Adorni no es solo un expediente judicial: es un espejo incómodo. Muestra cómo la política central puede predicar pobreza mientras practica lujo. Cómo se exige transparencia hacia afuera mientras se ocultan gastos hacia adentro. Cómo se pide que las provincias “hagan más con menos” mientras algunos funcionarios hacen “más con tarjetas ajenas”.
La pregunta que queda flotando es simple y brutal: ¿Cuántas veces más se va a pedir sacrificio a los que ya no tienen nada, mientras en la Casa Rosada se juega a la Play con plata en efectivo?
#Adorni #CasaRosada #InvestigaciónJudicial #Ajuste
Fuente:Radio + Multimedia 104.9