En Tierra del Fuego volvió a pasar lo que pasa cada vez que la docencia dice basta: el Gobierno se hace el distraído, las centrales nacionales se esconden detrás del escritorio, y los únicos que ponen el cuerpo son los que están todos los días en las aulas. El SUTEF paró con el nuevo frente nacional, el FreNDEP, y esta vez no hubo medias tintas: Catena salió a marcar la cancha y a decir lo que nadie en Buenos Aires quiere escuchar.
Porque mientras en Capital discuten cargos, sellos y sillas, la docencia en las provincias está pobre, endeudada y sosteniendo escuelas que se caen a pedazos. Y cuando un gremio se anima a decirlo en voz alta, aparecen los mismos de siempre a pedir “prudencia”. Prudencia para ellos; hambre para los demás.
Catena lo dijo sin rodeos:
“Hace mucho que abandonaron las aulas. Están más cómodos cerca del Ministerio que en las calles.”
Y no es una metáfora. Es una postal.
El FreNDEP nació justamente para romper ese cerco: para que el reclamo federal no quede enterrado bajo la alfombra de las conducciones nacionales que hace años dejaron de caminar una escuela. Por eso levantan un salario mínimo de $2.879.877: un número que incomoda, que molesta, que rompe la ficción de que “no se puede”. Claro que se puede: lo que no se puede es seguir cobrando miseria.
Mientras tanto, en Tierra del Fuego, Melella juega al desgaste, como si la transición política fuera un salvoconducto para no resolver nada. Catena se lo dijo en la cara, sin protocolo:
“Tenés que gobernar hasta el último día. La docencia no va a bajar una sola bandera.”
Y tiene razón. Porque mientras algunos funcionarios ya están pensando en sus próximos cargos, las maestras siguen pagando el presentismo de los 90 en Mendoza, Santa Fe y Chaco, como si la historia no hubiera enseñado nada.
Ahora el conflicto entra en zona caliente: el Congreso Provincial del SUTEF define en Tolhuin si acepta la oferta del Ejecutivo o si se viene un segundo semestre con más calle, más paro y más presión.
Y si el Gobierno apuesta al cansancio, se equivoca: la docencia fueguina ya demostró que cuando la empujan, vuelve más fuerte.
Acá no hay misterio: si el Estado no aparece con una propuesta seria, el conflicto se va a profundizar.
Y esta vez, con un frente nacional detrás.
Fuente Radio Mas 104.9 Multimedia