La Municipalidad de Ushuaia pidió al Gobierno provincial información técnica, social y ambiental sobre el nuevo esquema de subsidios al GLP y reclamó suspender los efectos más gravosos durante el invierno. Alertan por riesgos sociales, territoriales y ambientales en barrios sin acceso a la red de gas natural.
La Municipalidad de Ushuaia salió a exigir explicaciones formales al Gobierno provincial por la quita y reducción del subsidio al gas envasado (GLP), en un reclamo que escala la tensión política en pleno inicio del invierno. La Secretaría de Hábitat y Ordenamiento Territorial presentó una nota urgente dirigida a los ministerios de Obras Públicas y de Economía, solicitando información técnica, territorial, social, económica, ambiental y jurídica sobre las medidas adoptadas.
El pedido municipal se inscribe en el marco de los recientes decretos y resoluciones provinciales que modificaron el régimen de subsidios, y que —según la secretaria Lorena Henriques Sanches— impactarán de manera directa sobre miles de familias que dependen del GLP para calefaccionarse. Desde el Municipio remarcan que la Provincia avanzó “sin articulación institucional suficiente”, pese a que el área de Hábitat posee datos clave sobre urbanizaciones, situación socioeconómica y condiciones ambientales de los barrios más vulnerables.
Riesgos sociales y ambientales: el corazón del reclamo
En la nota enviada al Ejecutivo provincial, la Municipalidad advierte que la quita del subsidio puede desencadenar un combo explosivo: familias que no podrán afrontar el costo del GLP, hogares sin posibilidad real de conectarse a la red de gas natural y un aumento del uso de sistemas alternativos y precarios de calefacción.
El documento señala riesgos concretos:
- incremento del uso de leña y artefactos eléctricos,
- mayor exposición a incendios,
- presión sobre turbales, cuencas hídricas y sectores boscosos,
- desplazamientos poblacionales hacia zonas ambientalmente frágiles donde aún se mantiene cobertura del subsidio.
El Municipio sostiene que la medida provincial no solo es inoportuna, sino que desconoce la realidad territorial de Ushuaia, donde miles de familias viven en sectores sin infraestructura básica y con condiciones climáticas extremas.
La política detrás del conflicto
El reclamo municipal expone una grieta interna en la gestión provincial: mientras el Gobierno avanza con un ajuste que replica la línea nacional, la Municipalidad exige frenar el impacto social y ambiental de la medida. La falta de coordinación entre Provincia y Municipio —marcada explícitamente en la nota— deja al descubierto un problema de gestión que se vuelve más evidente a medida que bajan las temperaturas.
En términos políticos, el mensaje es claro: Ushuaia no está dispuesta a cargar con los costos de una decisión tomada sin consulta y sin estudios previos suficientes.
Pedido de suspensión inmediata
Además de la información técnica, la Municipalidad solicitó la suspensión preventiva de los efectos más gravosos del nuevo régimen, al menos mientras se evalúa el impacto real de la medida. El objetivo es evitar que hogares sin acceso a la red de gas natural o sin capacidad económica para afrontar el costo pleno del GLP queden desprotegidos en el momento más crítico del año.
El pedido incluye:
- la cartografía oficial utilizada para definir las zonas del subsidio,
- la cantidad de familias afectadas,
- los criterios de exclusión aplicados,
- los estudios sociales y ambientales previos realizados por la Provincia.
Un invierno que llega con más preguntas que respuestas
Con el invierno encima y la crisis económica profundizándose, la discusión por el subsidio al GLP se convierte en un tema central para la política fueguina. La Municipalidad exige información, coordinación y medidas de protección; la Provincia, por ahora, guarda silencio. Lo que está en juego no es solo un esquema de subsidios: es la seguridad, la salud y la estabilidad territorial de miles de familias.
Fuente Radio Mas 104.9 Multimedia