Tras una reunión de urgencia en Casa Rosada, Patricia Bullrich destrabó la negociación en las comisiones del Senado. Se acordó rubricar el despacho de la Modernización Laboral esta semana, aunque su tratamiento final se postergará hasta el segundo llamado a extraordinarias.
En una jornada de máxima tensión política que coincidió con la movilización de la CGT a Plaza de Mayo, el oficialismo logró salvar la convivencia con los bloques dialoguistas en el Senado. La senadora Patricia Bullrich, tras mantener un encuentro clave en Casa Rosada con el Presidente Javier Milei y y el Ministro del Interior, Diego Santilli, regresó al Congreso para ofrecer un acuerdo que descomprimió la amenaza de un quiebre en la Cámara alta y logró un dictamen provisorio con modificaciones que será retomado en febrero para su tratamiento.
Según fuentes parlamentarias, la propuesta oficialista, aceptada tras una cumbre en el bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), consiste en pasar a la firma el dictamen provisorio del proyecto de Modernización Laboral de forma inmediata, aunque sujeto a modificaciones que se pulirán durante el receso de enero. A cambio, el Ejecutivo se comprometió a postergar el debate en el recinto hasta el 10 de febrero, fecha prevista para un segundo llamado por parte del Presidente a sesiones extraordinarias.
De esta manera, la agenda para el cierre de este año legislativo se verá reducida. Según confirmó la propia Bullrich en el plenario de comisiones, la sesión extraordinaria del próximo viernes 26 de diciembre se enfocará exclusivamente en los proyectos de Presupuesto 2026 e Inocencia Fiscal, los cuales ya obtuvieron media sanción en la Cámara de Diputados. El objetivo es sancionar estas dos leyes antes del martes 30 de diciembre, fecha en que finaliza el actual período de extraordinarias.
Cruces en el plenario informativo
Mientras se definía el cronograma político, el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda junto a Trabajo y Previsión Social completó su segunda jornada de carácter informativo. Durante las exposiciones, se evidenciaron posturas contrapuestas sobre el impacto de la reforma impulsada por el Ejecutivo.
Por un lado, gerentes de diversas plataformas digitales manifestaron su respaldo al proyecto oficial. En la vereda opuesta, la iniciativa recibió duras críticas por parte de representantes de trabajadores de mensajería (motos), así como de referentes de los sectores cinematográfico y periodístico, quienes advirtieron sobre los riesgos de la propuesta gubernamental.
Este aplazamiento del tratamiento en el recinto otorga un tiempo adicional a los legisladores para «pulir» la letra chica del proyecto durante enero, buscando sostener la unidad de los que componen el bloque oficialista y la oposición dialoguista tras horas de negociaciones que estuvieron al borde del desastre.
Fuente: MUNDO GREMIAL